8 DE ABRIL, DOMINGO DE RESURRECCIÁ“N CON LA VIRGEN DE LA CANDELARIA Y EL NIÁ‘O PERDÁO

El Domingo de Resurrección, 8 de abril, Guillena se viste de gala. La Virgen de la Candelaria y el Niño Perdido salen en procesión. Para la mayoría de los guilleneros este es uno de los días más grandes e importantes en Guillena –junto al 8 de septiembre, cuando se celebran las fiestas populares y patronales en honor a la Virgen de la Granada.
La Hermandad de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de la Candelaria y Niño Jesús Perdido tiene fijada la salida desde la iglesia parroquial a las 10 de la mañana, pero, como en los últimos años, en vez de realizar su entrada de regreso en el mismo templo, las imágenes titulares de la asociación parroquial se quedarán en la capilla de la Esperanza, tras recorrer buena parte de las calles del pueblo.
Este año hay una novedad en cuanto al recorrido: se va a suprimir el encuentro de las imágenes en el final de la Avda. Alcalde Justo Padilla, ya que el pueblo acostumbra esperarlas en la capilla y es un recorrido que cuenta con poco acompañamiento. Así, las imágenes entrarán directamente a la llegada a la capilla sobre las 2 de la tarde. El regreso de la Virgen y el Niño a la Iglesia se producirá el viernes 13 de abril, a partir de las 20:30 horas.
Acompañamiento musical: la Agrupación Musical de la Salud de la Hdad. de los Gitanos con el paso del Niño Perdido y la Banda Municipal de Guillena con la Virgen de la Candelaria. 

Encuentro de la Virgen y el Niño Perdío
La fiesta del Domingo de Resurrección es una tradición muy antigua, y aunque parezca no tener mucha relación con el significado del Domingo de Resurrección, sí que tiene una simbología común. El hijo de Dios ha resucitado. Un paso con la imagen del Niño Jesús sale en primer lugar para «esconderse» a los pocos metros justo delante de la puerta del Ayuntamiento, que está próximo a la iglesia. A continuación, el paso de la Virgen de la Candelaria inicia su «búsqueda», siendo precisamente allí donde se encuentran. Es en este momento cuando todo es alegría y alboroto en los guilleneros. La Virgen María ha encontrado a su hijo y para celebrarlo son llevados en procesión por todas las calles de nuestra localidad.
Todo el pueblo está de fiesta. Participan todos los habitantes, entendiéndose no los del primer núcleo de población del municipio, sino también los de las pedanías de Torre de la Reina y Las Pajanosas, además de los muchos visitantes que se desplazan hasta nuestra localidad para disfrutar de una fiesta peculiar. Ese día, las puertas de las casas están abiertas para todo el mundo. Todo es diversión, desde por la mañana hasta por la noche. Asimismo, otra tradición de ese día es el hecho de estrenar ropa. Algo muy arraigado. Aquí, esto solo ocurre el Domingo de Resurrección y el 8 de septiembre, Día de la Patrona. Este año la virgen estrena una ráfaga.
En fin, un día al que están invitados todos aquellos interesados en conocer una tradición que se pierde en el tiempo, y que pasa por ser uno de los hechos diferenciales de la personalidad e identidad de la Villa de Guillena.
Â