Á‰l Área de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Guillena ha iniciado un proyecto de mejora de la zona de la Aguada, en las calles del entorno, junto al arroyo Galapagar. En esta parte de Guillena se conservan los últimos vestigios de lo que fue el paso de ferrocarril por la localidad en la primera mitad del siglo XX. En concreto se mantienen en pie el depósito de agua, y una parte del puente por donde discurría la vía y que cruzaba el arroyo.
El Ayuntamiento está ejecutando este proyecto con fondos provenientes del Plan Municipal de Rehabilitación de Zonas degradadas y del Programa de Fomento de Empleo Agrario 2015. La inversión total va a ser de 57.830″12 euros.
Es una actuación que incluye el reaslfatado de las calles Picasso, Dalí, Alonso Cano y Galapagar; la urbanización, asfaltado e iluminación de la zona terriza junto al depósito de agua; reparación y ampliación del muro de protección del arroyo Galapagar; y arreglo de acerados en inicio de calle Arroyo e isleta central.
Línea ferrocarril Minas de Cala-San Juan de Aznalfarache
Por Guillena discurría la línea de ferrocarril Cala-San Juan de Aznalfarache. Se construyó para llevar el mineral desde las minas de Cala hasta el Guadalquivir. Minas de Cala fue explotada primeramente por una compañía portuguesa, a la que siguió otra empresa inglesa. Como minas de hierro adquirieron interés a partir del año 1.901 en que inició su explotación la «Sociedad Anónima de Minas de Cala», entidad bilbaína que construyó el ferrocarril, de vía estrecha, entre Minas de Cala y el muelle de San Juan de Aznalfarache, sobre el Guadalquivir, construido también por dicha sociedad. Es el momento en que se construye, entre 1902 y 1904.
Con 98 kilómetros de recorrido, tenía diferentes ramales ferroviarios en sus inicios. Servía no sólo para el tráfico de minerales, sino también para el de viajeros y otras mercancías. El servicio de viajeros sería interrumpido en 1936 y el de mercancías, a finales de los años 50, en la que dejó de utilizarse.
El trazado de la línea seguía prácticamente el curso de la rivera de Huelva hasta su desembocadura cerca de Sevilla. Llegaba a Guillena, donde había un apeadero. Por este ferrocarril llegaron a circular quince locomotoras de vapor, entre ellas: Conde de Rodas, Cala, Zufre, Ronquillo, Guillena, Itálica, Dominesa, Minas del Castillo, Camas, Gérgal, Bilbao, Aznalfarache, Guadalquivir y Barrenera. Dispuso además de tres ramales mineros.
